Se podría pensar que, debido a la cantidad de información disponible hoy en día -infinitos tutoriales en YouTube, kits de iniciación y consejos en las tiendas de mascotas-, montar un acuario sería sencillo.
Pero ahí es exactamente donde quedan atrapados la mayoría de los principiantes.
Los envoltorios brillantes y los consejos amistosos a menudo hacen que parezca que todo lo que necesitas es un tanque, un filtro, algunos peces y una tarde de fin de semana.
Lo que nadie te dice de entrada es que los acuarios son ecosistemas vivos que respiran.
Los pequeños cambios en la química del agua, la sobrealimentación o incluso la elección de una combinación incorrecta de peces pueden desequilibrarlo todo.
Y a diferencia de una planta de interior que puede marchitarse tranquilamente, un acuario con problemas es mucho más difícil de ignorar y a menudo mucho más difícil de arreglar una vez que las cosas van mal.
Esta guía está aquí para ayudarte a evitar los errores más comunes en los acuarios, que pueden convertir tu sueño en un costoso desastre.
Desde elegir el tamaño incorrecto de la pecera hasta el cuidado inadecuado del agua, desglosaremos los errores más graves y cómo puedes evitarlos. Aprenderás a montar correctamente tu acuario, a mantener la calidad del agua y a elegir los peces adecuados.
Siguiendo los consejos de esta guía, ahorrarás tiempo, dinero y la frustración de ver cómo tu duro trabajo se echa a perder. Empecemos.
Error de acuario nº 1: Utilizar un acuario de menos de 70 litros
Los acuarios pequeños pueden parecer atractivos para los principiantes por su bajo coste inicial y la eficiencia de espacio, pero pueden ser mucho más difíciles de manejar de lo que crees. Un acuario de menos de 70 litros puede ser una pesadilla para un acuicultor novato, porque carece del volumen de agua necesario para estabilizarse.
El mayor problema de los acuarios pequeños es que no pueden absorber las fluctuaciones de los parámetros del agua como los acuarios más grandes. En un acuario pequeño, hasta el más mínimo cambio en la calidad del agua puede tener un gran impacto en tus peces. Por ejemplo, una pequeña cantidad de desechos de peces o restos de comida puede provocar un rápido aumento del amoníaco, que es tóxico para los peces. Como el volumen de agua es tan bajo, es mucho más difícil mantener un equilibrio de bacterias beneficiosas, que son cruciales para descomponer las toxinas del agua.
Cómo evitar el error de elegir el tamaño de depósito incorrecto
Muchos acuariófilos principiantes cometen errores porque no tienen experiencia y la mayoría de las veces no tienen en cuenta ciertas cosas como:
- No te fíes de las etiquetas »Tanque de arranque
Aunque muchas tiendas de animales comercializan acuarios pequeños como»acuarios de iniciación», no siempre son ideales para los principiantes. Los acuarios pequeños pueden volverse rápidamente inestables y difíciles de mantener. Para los principiantes, tener un acuario más grande (de unos 70 a 100 litros) es más indulgente. Te da más espacio para controlar la calidad del agua, mantener sanos a los peces y darles espacio para nadar. A la larga, los acuarios más grandes son más fáciles de mantener, y tendrás una experiencia de acuario más satisfactoria y menos estresante. - Ten en cuenta el tamaño y el número de peces
Antes de comprar una pecera, piensa en la especie y el número de peces que piensas mantener. Algunos peces necesitan más espacio que otros. Como regla general, para elegir la capacidad adecuada del acuario, ten en cuenta el número y el tamaño de los peces que piensas criar. Una buena regla general es aspirar a un acuario que proporcione al menos 3,8 litros de agua por pulgada de pez. - Plan de crecimiento futuro
Es fácil entusiasmarse y comprar una pecera pequeña porque es más barata o encaja perfectamente en tu espacio. Pero ten en cuenta que los peces crecen con el tiempo y necesitan más espacio que cuando los compraste. Planifica sus necesidades futuras, no sólo su tamaño actual.
Error nº 2: Sobrealimentar a tus peces
Cuando te inicias en la piscicultura, es fácil sobrealimentar a tus peces. Como principiante, crees que tus peces siempre tienen hambre o que hay que alimentarlos cada vez que nadan hacia la superficie. Pero la sobrealimentación puede ser un gran problema en tu acuario.
Los peces, sobre todo en un entorno nuevo, se excitan mucho cuando te acercas a su pecera, y es tentador darles de comer más de lo que necesitan. El problema es que los peces sólo necesitan una pequeña cantidad de comida, y comerán más de lo debido si se les da la oportunidad. La sobrealimentación significa que la comida no consumida se deposita en el fondo del acuario y empieza a descomponerse. Esto crea un exceso de desechos, amoníaco elevado y agua sucia.
Un amoníaco elevado puede estresar a tus peces y hacer que enfermen. La sobrealimentación también puede enturbiar el agua y hacerla de mala calidad, por lo que no es saludable para tus peces.
Cómo evitar sobrealimentar a tus peces
Una buena regla general es alimentar a tus peces sólo con lo que puedan comer en unos 2 minutos, 2-3 veces al día. Los peces aprenderán la rutina, así que si les das de comer a la misma hora todos los días (por ejemplo, a las 7, a las 12 y a las 18 h), ¡esperarán a comer a esas horas! Si ves restos de comida, retíralos inmediatamente para evitar problemas. Si sigues un horario de alimentación adecuado, tendrás un acuario más limpio y sano, y tus peces serán mucho más felices.
Error nº 3: Añadir peces demasiado pronto (saltarse el ciclo del nitrógeno)
Uno de los mayores errores que cometen los nuevos propietarios de acuarios es añadir peces a un acuario nuevo sin esperar a que se cicle.
El ciclo del nitrógeno es el proceso de descomposición de toxinas como el amoniaco en tu acuario. Las cacas de los peces y la comida no consumida se descomponen en amoniaco, una sustancia tóxica que puede dañar o matar a tus peces si no se controla. En el ciclo del nitrógeno intervienen bacterias buenas que convierten el amoníaco en nitritos y luego en nitratos, que son menos tóxicos y pueden eliminarse mediante cambios de agua.
Sin un acuario ciclado, tus peces están expuestos a niveles tóxicos de amoníaco y nitritos, que pueden estresarlos, causarles enfermedades o matarlos.
Esto lleva de 2 a 6 semanas y es esencial para un entorno sano. Sin ello, tus peces corren el riesgo de sufrir el síndrome del tanque nuevo.
Cuando un acuario se cicla, crecen bacterias beneficiosas en su filtro y sustrato. Estas bacterias convierten el amoníaco tóxico (procedente de los desechos de los peces y de la comida en descomposición) en nitrito y después en nitrato. Éste es el ciclo del nitrógeno y es clave para mantener sanos a tus peces.
Añadir peces demasiado pronto puede saturar el acuario antes de que las bacterias se hayan establecido. Esto provoca picos de amoníaco y nitritos, que pueden matar o estresar a tus peces.
Cuatro señales de que tu acuario no está ciclado
Si tu acuario no está ciclado, verás algunas señales de advertencia:
- Agua turbia - Significa un crecimiento excesivo de bacterias o algas debido a unas condiciones del agua desequilibradas.
- Peces que muestran estrés - Los peces que jadean, nadan de forma errática o actúan de forma extraña son signos de intoxicación por amoniaco o nitritos.
- Muertes frecuentes de peces - Si los peces mueren poco después de ser introducidos, tu acuario no está ciclado y probablemente mueran por toxinas.
- Amoníaco o nitrito elevados - Un kit básico de análisis del agua te mostrará si los niveles de amoníaco o nitrito están por las nubes.
Cómo evitar el error de saltarse el ciclo del nitrógeno
Ciclar tu acuario requiere paciencia, pero es crucial para la salud a largo plazo de tu acuario. Aquí te explicamos cómo:
- Llénalo de agua y enciende el filtro.
- Añade am oníaco - Para iniciar el ciclo, tendrás que añadir amoníaco al acuario. Puedes hacerlo añadiendo una pequeña cantidad de comida para peces o utilizando una solución de amoníaco embotellada.
- Espera a que crezcan las bacterias - Las bacterias crecerán en tu acuario a lo largo de 4-6 semanas. Durante este tiempo, comprueba el amoníaco, los nitritos y los nitratos del agua. Utiliza un kit de pruebas para acuarios para comprobar los parámetros del agua.
- Vigila el ciclo: primero verás el amoníaco, luego los nitritos y los nitratos. Una vez que tanto el amoniaco como los nitritos estén a cero y los nitratos por debajo de 30 ppm, es seguro añadir algunos peces.
Incluso después de completar el ciclado, no añadas un tanque lleno de peces a la vez. Añade sólo unos pocos y deja que el acuario se adapte al menos una semana antes de añadir más. Así evitarás desequilibrios repentinos y darás tiempo a tus bacterias para adaptarse.
Error nº 4: Abarrotar el acuario
Abarrotar el acuario es un error que cometen a menudo los acuaristas. Aunque hayas ciclado y tus peces parezcan sanos, añadir demasiados peces puede acarrear problemas a largo plazo. No es distinto de hacinar a una multitud en una habitación pequeña. Ya sabes lo incómodo que puede resultar. Cada pez produce desechos, consume oxígeno y necesita espacio para nadar y establecer su territorio.
Por qué el hacinamiento es un problema
La superpoblación de tu acuario estresa tanto a tus peces como al medio ambiente en general. Más peces significa más residuos, lo que puede conducir a una mala calidad del agua. Si no tienes suficiente filtración para gestionar el exceso de residuos, el amoníaco y los nitritos pueden acumularse y dañar a tus peces.
Además, a medida que se añaden más peces a un acuario, los niveles de oxígeno pueden descender rápidamente. Esto puede hacer que tus peces jadeen o incluso se asfixien en casos extremos.
Cómo evitar la superpoblación de tu acuario
Evita la trampa de meter »uno más». En lugar de eso, planifica cuidadosamente tu lista de peces y ten en cuenta el tamaño adulto de cada especie, su nivel de actividad y su compatibilidad. Es mejor no tener suficientes peces y tener un acuario próspero y tranquilo que tener demasiados y luchar constantemente con problemas de agua.
La regla »una pulgada por cada 3,8 litros» dice que puedes tener un pez de una pulgada por cada 3,8 litros de agua en tu acuario. Por ejemplo, una pecera de 76 litros puede albergar unos 20 centímetros de peces. Parece sencillo, ¿verdad? Pues no. Esta regla no tiene en cuenta las especies de peces, sus hábitos natatorios ni la producción de desechos.
Para evitar la masificación de tu acuario, es esencial que conozcas las necesidades de los peces que crías. ¿Cómo hacerlo?
Especies de peces de investigación
Investigar las especies concretas de peces que quieres incluir es clave, ya que cada especie requiere un espacio distinto. Algunos peces, sobre todo las especies más grandes o activas, se adaptan mejor a acuarios más grandes, mientras que los peces más pequeños y sedentarios pueden estar bien en un entorno más compacto.
Las distintas especies de peces tienen necesidades muy diferentes. Algunos peces son más activos y necesitan más espacio para nadar; otros son habitantes del fondo y ocupan menos espacio vertical. Los peces que producen más desechos pueden contaminar un acuario en poco tiempo, aunque parezca lo bastante grande según la regla de las pulgadas por 3,8 litros.
También es importante tener en cuenta el comportamiento de los peces, no sólo su tamaño. Los peces activos o que nadan en bancos, como los tetras o los barbos, necesitan más espacio para nadar libremente. En cambio, los peces más estacionarios, como los bettas o algunas especies que viven en el fondo, no necesitan tanto espacio para nadar. Si conoces sus hábitos naturales, podrás proporcionar el entorno adecuado a cada pez.
Aumenta gradualmente el número de peces de tu acuario
Otro paso crucial para evitar la superpoblación es añadir peces gradualmente. No precipites el proceso añadiendo todos los peces a la vez. Introdúcelos lentamente para dar tiempo al sistema de filtración a adaptarse a la carga biológica añadida. Sobrecargar el sistema demasiado deprisa puede provocar problemas de calidad del agua, que pueden afectar negativamente a la salud de tus peces.
Asegúrate de que tu sistema de filtración es lo bastante potente para manejar el número y el tipo de peces que pretendes criar. Un filtro de alta calidad desempeña un papel vital para mantener el agua limpia y reducir los riesgos de superpoblación.
Por último, ten en cuenta la forma de tu depósito. Aunque el tamaño del tanque es importante, las dimensiones son igualmente críticas. Una pecera más larga proporciona a tus peces más espacio horizontal para nadar que una alta, que podría no darles el espacio que necesitan para desenvolverse bien.
Error nº 5: Mezclar peces incompatibles en tu acuario
No todos los peces están hechos para ser compañeros de habitación. A algunos les gusta la compañía; otros prefieren la soledad. Algunos son tranquilos y otros demasiado atrevidos. Mezclar las personalidades equivocadas puede convertir tu tranquilo acuario en una zona de estrés.
Cada pez tiene un temperamento diferente. Los peces agresivos pueden mordisquear aletas, perseguir a otros y dominar la pecera. Las especies tímidas se esconderán todo el tiempo o dejarán de comer si se les intimida constantemente.
Problemas comunes:
- Mezclar especies territoriales (como los cíclidos) con peces dóciles.
- Colocar peces lentos o de aletas largas (como los bettas) con otros rápidos y mordaces (como los barbos tigre).
- Combinar peces que prefieren distintos parámetros del agua.
Cómo evitar mezclar peces incompatibles en tu acuario
La primera regla aquí es investigar. Busca en Google o explora las necesidades de cada especie de pez, o puedes hablar con expertos o enviar consultas a profesionales del sector de la acuariofilia. Algunos sitios como Fishbase y Fishlore tienen una amplia base de datos sobre el cuidado de los peces, su compatibilidad, etc.
Por ejemplo, limítate a peces comunitarios pacíficos como guppys, tetras, peces gato cory y platies si estás empezando. Estas especies suelen llevarse bien y adaptarse a condiciones de agua similares.
Antes de introducir nuevos peces, investiga sus necesidades y comportamientos. ¿Son peces de cardumen (que se desenvuelven mejor en grupo) o solitarios? ¿Necesitan escondites? ¿Nadan cerca de la superficie o en el fondo?
Tienes que conocer sus hábitos alimentarios. Algunos peces son herbívoros, mientras que otros son carnívoros. Juntarlos podría provocar competencia por la comida o desnutrición. Además, existen herramientas y aplicaciones gratuitas para comprobar la compatibilidad de los peces de tu acuario.
Error nº 6: No cambiar regularmente el agua del acuario
Uno de los errores más comunes que cometen los aficionados principiantes -y que puede ser fatal para tus peces- es no cambiar el agua con regularidad. El agua clara no significa necesariamente agua limpia. Con el tiempo, los excrementos de los peces, la comida no consumida y los restos vegetales se descomponen, liberando en el agua sustancias desagradables como amoniaco, nitrito y nitrato.
Ni el mejor filtro puede eliminar todos esos residuos, sobre todo los tóxicos. No esperes a que el agua se enturbie o desarrolle ese horrible olor. Los cambios de agua regulares son los que mantienen sano el entorno de tu acuario. Ayudan a diluir y eliminar esas toxinas, manteniendo a salvo a tus peces. Sin esos cambios rutinarios, la calidad del agua puede empeorar rápidamente. Ese estrés puede hacer que tus peces sean más propensos a enfermar y, en casos extremos, a morir.
Puede que no veas enseguida los signos del problema. Los peces pueden empezar a mostrarse letárgicos, perder el color o dejar de comer. También puedes observar la proliferación de algas o el agua turbia. Éstas suelen ser las primeras señales de que tu pecera necesita atención.
Cómo evitar el error de no cambiar regularmente el agua del acuario
Para mantener a tus peces felices y sanos, cambia aproximadamente el 20-30% del agua cada semana. Utiliza un aspirador de grava para eliminar los restos que se depositan en el fondo. Y acondiciona siempre el agua del grifo para eliminar el cloro y otras sustancias químicas antes de volver a añadirla al acuario.
Los cambios regulares de agua son esa tarea sencilla y de bajo mantenimiento que da sus frutos con un acuario más sano y peces prósperos. Cuando los conviertes en parte de tu rutina, puedes estar seguro de que tus peces viven en un entorno limpio y equilibrado. Y ahí es donde se produce la magia.
Error nº 7: Utilizar un filtro más pequeño que tu acuario
Muchos propietarios de acuarios cometen el error de comprar un filtro demasiado pequeño para su acuario. Puede parecer una opción más barata, pero puede acarrear grandes problemas, sobre todo de filtración y calidad del agua.
Un filtro demasiado pequeño tendrá dificultades para absorber los residuos producidos por los peces, las plantas y otros habitantes del acuario. No podrá eliminar el exceso de residuos, la comida no consumida ni los desechos orgánicos.
Como resultado, toxinas como el amoníaco, los nitritos y los nitratos se acumulan en el agua. Éstas no sólo son malas para tus peces, sino también para el ecosistema, pues aumentan el riesgo de enfermedades y la proliferación de algas. El agua se enturbiará y contaminará, sometiendo a tus peces a un estrés innecesario.
Los peces que vivan en estas condiciones estarán más estresados, su sistema inmunitario se debilitará y serán más susceptibles a las infecciones. Todo ello te dejará abrumado de problemas.
La exposición crónica a niveles elevados de toxinas puede causar graves problemas de salud y, en casos extremos, puede ser mortal. Mantener un acuario con agua de mala calidad es una batalla constante: tendrás que hacer cambios de agua y limpiezas más frecuentes para intentar compensar las ineficiencias del filtro.
Cómo evitar utilizar un filtro más pequeño que tu acuario
Para evitarlo, elige siempre un filtro lo bastante grande para tu acuario. Un filtro debe ser capaz de procesar todo el volumen del acuario al menos 4 veces por hora. Si tu acuario está muy poblado, piensa en un filtro más potente que pueda manejar el aumento de la carga de residuos. Una filtración adecuada no es sólo para la claridad del agua, sino también para un entorno estable y sano para tus peces.
Por ejemplo, si tu acuario tiene un tamaño de entre 70 y 120 litros, tu filtro debe poder mover al menos 380 litros de agua por hora (LPH).
Porque una buena regla general es que el filtro debe limpiar toda el agua del acuario al menos 5 veces cada hora. Así que para 70 litros, 5 veces son 380 LPH.
Para los acuarios de agua salada, el flujo debe ser más fuerte porque los sistemas de agua salada suelen albergar peces y corales más sensibles que dependen de un movimiento constante del agua.
En ese caso, el caudal de agua combinado del filtro, la bomba y los generadores de olas o cabezales motorizados debe ser de unos 380 a 760 LPH para un tanque de 70 litros. Esto mantiene el agua oxigenada, elimina los residuos y ayuda a imitar la corriente natural del océano.
Cómo instalar un acuario sin errores
Ahora que hemos establecido cuáles son los errores más comunes en los acuarios y cómo evitarlos, ¿cuál es la forma correcta de hacerlo? ¿Cómo puede alguien sin experiencia previa en acuarios montar un acuario sin errores?
Aquí tienes las herramientas y recursos imprescindibles para los nuevos acuaristas:
- Tanque y soporte: La base de cualquier acuario. Elige un tamaño en función del número de peces y del espacio de tu casa. Las peceras más grandes son más fáciles de manejar, ¡así que no te quedes pequeño!
- Filtración: Un buen filtro mantiene el agua limpia y libre de toxinas. Es una de las herramientas más importantes para un acuario sano. Busca uno que se adapte al tamaño de tu acuario y al tipo de peces que vas a criar.
- Calentador: Para los peces tropicales, la temperatura lo es todo. Un calentador de acuario de buena calidad mantendrá a tus peces cómodos sea cual sea la temperatura exterior.
- Kits de pruebas: La calidad del agua lo es todo. Los kits de pruebas de pH, amoníaco, nitritos y nitratos te ayudarán a controlar las condiciones del agua. Conseguir el equilibrio adecuado es clave para prevenir el estrés y las enfermedades de los peces.
- La iluminación: Una iluminación adecuada hace que tu acuario tenga un aspecto estupendo y favorece el crecimiento de las plantas si tienes plantas vivas. Asegúrate de tener un temporizador para mantener la iluminación constante.
- Sustrato (grava/arena): El sustrato no sólo tiene buen aspecto, sino que ancla las plantas y proporciona una superficie para que crezcan las bacterias beneficiosas.
- Decoración y plantas del acuario: Añadir plantas y adornos imitará el entorno natural de los peces y reducirá su estrés. Las plantas vivas también absorberán el exceso de nutrientes del agua.
Recursos educativos para más información
Mantener un acuario es un proceso de aprendizaje permanente y, afortunadamente, existe un tesoro de recursos que te ayudarán en el camino. Tanto si acabas de empezar como si quieres profundizar en tus conocimientos, aquí tienes algunas herramientas que harán que tu viaje por el acuario sea más suave y divertido.
Aplicaciones y sitios web
- La App de la Cooperativa de Acuarios: Genial para acuariófilos principiantes. Contiene consejos sobre todo tipo de temas, desde la configuración de la pecera hasta el equipamiento y el cuidado de los peces. La aplicación es fácil de usar y divide la información en partes fácilmente digeribles, para que gestionar tu acuario sea fácil y sin estrés.
- Fishbase: Imprescindible para obtener información detallada sobre distintas especies de peces. Esta base de datos mundial contiene detalles sobre casi todas las especies de peces que puedas imaginar, incluidos sus cuidados, comportamiento y compatibilidad.
- Foro de consejos sobre acuarios: Un espacio donde acuaristas apasionados de todo el mundo comparten consejos, resuelven problemas y aportan soluciones.
Reflexiones finales
Nadie es perfecto y los errores forman parte del proceso de aprendizaje. Muchos acuaristas noveles cometen el error de sobrealimentar o no ciclar correctamente sus acuarios antes de añadir peces. No pasa nada por cometer errores, ¡pero aprende de ellos! Cuanto más conozcas a tus peces y su entorno, menos errores cometerás en el futuro.
Si no estás seguro de algo, no dudes en ponerte en contacto con otros acuaristas o consultar recursos en Internet. Hay una gran comunidad de aficionados a la acuariofilia que siempre están dispuestos a compartir sus experiencias.
Dicho esto, ¿eres un acuariófilo novato o un profesional? Nos encantaría conocer tus experiencias con el acuario. Tanto si has cometido errores como si buscas consejos, deja tus preguntas o comparte tus historias de éxito en los comentarios de abajo.


